CONMEBOL: 8° DE LIBERTADORES Y EL ESCRITORIO, OTRA VEZ

Pasó el Mundial. Pasó el FIFA Gate. Desfilaron nombres involucrados en casos de corrupción, como el de Napout que fue detenido en el marco de la emblemática causa. Pasó Grondona, también. El autor de la mítica frase “todo pasa”. Y todo sigue igual. Todo “nos” pasa. Los nuevos aires de cambio, vienen con el arrastre de la vieja escuela. Sucedió en la AFA. En Conmebol, no están muy lejos. Un nuevo papelón salpica al máximo ente del fútbol sudamericano. Otra vez, en los 8° de Final de Copa Libertadores, el “escritorio” juega un papel central.

 

Comenzó tras el partido entre Independiente y Santos, con la mala inclusión de Carlos Sánchez. El uruguayo fue suspendido jugando para River en 2015 y jamás cumplió las fechas. A raíz de esto, Conmebol dio a conocer un listado de jugadores con sanciones. Para sorpresa del Millonario, entre ellos estaba Bruno Zuculini. El jugador, con la camiseta de Racing, fue expulsado por Sudamericana vs Lanús y quedó inhabilitado por 4 partidos. La pena fue reducida a 2. Así y todo, River consultó como correspondía a principios de año si algún refuerzo contaba con alguna sanción y desde el ente respondieron que solo “Nacho” Fernández debía una fecha. Cabe aclarar, que la contestación de Conmebol es meramente informativa y no vinculante. Es decir, la carga de la responsabilidad, recaía en el club. De ahí surge el inconveniente y las diferencias respecto al “Caso Sánchez” y el por qué desde Avellaneda reclaman con tanta vehemencia algo que creen injusto y sospechan por el antecedente con Boca en la noche del gas pimienta.

 

Respecto al primer acontecimiento, Conmebol actuó de oficio. Posteriormente llegó la presentación oficial de Independiente, dentro del plazo de 24 hs. correspondiente. Allí es donde surge la controversia. Si se labró un acta sin necesidad de que la parte interesada haga su descargo, ¿por qué ahora no puede actuar de la misma forma con la Academia? Eso reclaman y por tal motivo, elevarán el pedido al TAS. ¿Qué sucederá? Es impredecible. Lo cierto es que los procesos de esta índole son largos. Por lo tanto, tal vez haya novedades cuando la Libertadores esté por finalizar…

 

Esto evidencia una realidad insoslayable. La Conmebol es más de lo mismo. Intentaron modernizarse imitando a Europa, con final a partido único y sede neutral, por ejemplo, pero la idiosincrasia es la de siempre.  Se cometen errores del pasado. Las sospechas a flor de piel. Los papelones eternos. Ahora quedó atada de pies y manos, por propia inoperancia. Si con Sánchez se actuó de oficio, aquí había que hacer lo mismo, amén de la presentación del club interesado. Pero sí obraba de esa forma, manifestaba aún más su incompetencia. Ya que al proceder así, River tendría que perder todos sus encuentros de fase de grupos por 3-0. Por ende, todo el panorama de Octavos de Final cambiaba rotundamente, con los partidos de ida ya disputados. Ahora, ¿por qué Zuculini debe cumplir las fechas ahora? ¿Por qué Conmebol, que cuenta con la información pertinente, no informa días antes del partido que determinado jugador está imposibilitado para jugar? Son algunas dudas que solo en su (i)lógica pueden entenderse.

 

Lejos de ser una antesala ideal para una revolucionaria Copa Libertadores del año próximo (en donde se llevará a cabo la primera final a partido único en Chile), esta edición merece quedar en el olvido. Prometía mucho por la jerarquía y renombre de los equipos que llegaron a 8°, más de la mitad campeones alguna vez. Independientemente de cómo se den los resultados dentro del campo de juego, esta Libertadores quedó ensuciada. Por los bochornos de siempre. Porque lejos de que se hable de lo estrictamente futbolístico, otra vez, en 8° de Libertadores, se habla del escritorio.

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