“PARA MÍ, EL CROSSFIT LO ES TODO”

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Christian Torres, headcoach en CrossFit Atrox, nos cuenta como surgió su pasión por el CrossFit, su vocación de entrenador y cómo llego a transformarse el sueño de Atrox en realidad. Además, comenta lo difícil que es ser entrenador y entrenado a la vez y nos remonta a sus inicios en el mundo del boxeo.
¿Qué es el CrossFit para vos? No te pido una definición del sentido técnico, sino el significado que tiene para vos en tu vida.
El CrossFit para mí, hoy en día, lo es todo. Tanto para mí como para la gente que trabaja en Atrox, significa familia, amistad, sentido de pertenencia, identificarse con algo y pasarla bien, como una especie de club.
¿Que opinión te merece respecto al estigma que tiene la sociedad para con el CrossFit?
Yo pienso que la gente se deja llevar por lo que ve en internet o en notas, sin investigar demasiado. Así pasa con todo, como por ejemplo en la política. Lo que te ponen a vos lo compras, sin sacar tus propias conclusiones. El prejuicio va por el lado del desconocimiento, más que nada.
¿Cómo llegaste al mundo del CrossFit y a convertirte en entrenador? ¿Tuviste algún mentor o referente para ello?
Conocí CrossFit por un amigo. El entrenaba en un box cerca de Almagro y me dijo “ven que está bueno y podés probar”. Entonces me decidí y fui con él. El tema es que yo vengo del palo del boxeo y las artes marciales, que si bien es cierto que la preparación física es similar a la que hacemos acá, no conocía muy bien como era el sistema. Entonces empecé a entrenar, me llamó mucho la atención y me enganché. Me empezó a gustar y por eso me metí en profundidad. Comencé a leer, informarme, averiguar y preguntar. Tomé capacitaciones, no estrictamente de CrossFit, sino más bien de la preparación física y a qué apuntaba el mismo. Cuando inició el proyecto de la creación del box, ahonde específicamente en CrossFit. Siempre me gustó más la preparación física de los distintos deportes. En cuanto a referentes, tuve varios. Destaco en primer lugar a mi entrenador, Matias Muñiz, que en su momento me ayudó bastante en relación al deporte en sí. Con él aprendí la mayoría de las cosas que hoy en día puedo trasladar en mis clases. Respecto a capacitaciones, con Siri de Tuluca fue uno de los que más aprendí, a pesar de no haber tomado todos sus cursos.
Respecto al ser entrenador, ¿cómo descubriste esta vocación de enseñanza?
Ya venía desde antes. Cuando practicaba boxeo, vivía dentro del gimnasio prácticamente. Empezamos juntos con Jesi (su mujer), hace aproximadamente 7 años en un gimnasio por la zona de Congreso. Ahí enseñábamos boxeo y preparación física. Yo estaba casi 7 horas en el gimnasio, trabajaba solo los fines de semana y con eso me mantenía. Esto fue cuando tenía 19 años. Me quedaba horas mirando como trabajaban y me quedaba ayudando. A parte para poder boxear, me tenía que bancar toda la preparación física del día. Entonces me quedaba hasta el final para que el entrenador de ese momento me dejara guantear.
¿Qué expectativa crees que tiene alguien al momento de iniciar CrossFit?
Cuando uno arranca CrossFit, al menos por lo que vengo viendo, lo primero que quiere hacer es algo con las anillas o algo con la barra olímpica. Pero cuando se da cuenta de lo lejos que está, pasa rápidamente a querer tener, por citar un ejemplo, unas buenas “Pull Ups” o unas lindas “Toes To Bar”. Una vez que se gana la fuerza y la coordinación para hacer ese tipo de cosas, la persona se siente un poco más motivada a seguir aprendiendo ejercicios más complejos. Pero deben ser pacientes porque llevan un tiempo de adaptación y de enseñanza, para internalizarlos de la mejor manera.
¿Cuáles son las lesiones típicas en la disciplina? ¿Alguna vez tuviste alguna lesión grave?
Unas de las lesiones principales y más complicadas son en los hombros y en las rodillas, pero más que nada por descuido o si no está bien llevado el ejercicio. Quien entrena acá, nos conoce bien y sabe cómo trabajamos. Jamás alguien tuvo una lesión haciendo un WOD. Los que vienen lesionados son chicos que juegan al fútbol o rugby. No es que el deporte lesione en sí mismo. Por suerte nunca tuve una lesión de gravedad al realizar un entrenamiento, solamente una pequeña distensión en el gemelo, pero no pasó a mayores. Un mes de reposo y listo.
¿Cómo surgió el sueño de armar Atrox y cómo se fue dando el camino?
Empezamos con un proyecto a ver que se podía hacer. Conocimos a personas que estaban con la misma idea. Yo ofrecí mi parte deportiva, presentando lo que podría llegar a hacer. A estas personas les intereso bastante la propuesta. Pero más allá de eso, tuve la suerte de conocer gente que me ayudó mucho en la parte deportiva que era donde más dudas tenia y creí que podía llegar a tener alguna falencia. Para mi esa fue la base para empezar. La gente que quiere invertir lo que le importa es la parte económica prácticamente, a mí me interesaba lo deportivo y por eso hice hincapié en eso, ya que si me equivocaba en algo no había frutos. Tuve la fortuna de conocer a Matías Muñiz y Pedro Stetsiuk, que ayudaron a llevar a un nivel más alto el deporte, siendo el resultado lo que es hoy en día el box y cómo se consolidó.
Describirme los pilares en los cuales se basa el CrossFit, según tu entender.
Mayormente se trabaja con levantamiento de pesas, gimnasia, trabajos metabólicos, aunque también es muy importante la alimentación en esto. Creo que es lo que más descuidamos. Obviamente también es dependiendo hacia donde apuntes. Nosotros, por ejemplo, cuando hacemos las clases de fitness, que puede venir gente de cualquier edad, como mi abuelo (que de hecho ha venido a entrenar), lo que hacemos es una preparación física muy general. Tratamos de que la persona se sienta bien con ella misma, que trate hacer cosas que antes no venía haciendo, y que principalmente, evite lesiones tanto dentro como fuera del box. Pretendemos fortalecer a la persona para el día a día y que no le pase nada, por ejemplo, corriendo un colectivo. De hecho, tengo gente que se ha desgarrado con un mal movimiento corriéndolo, aunque suene absurdo.
¿Cuáles son los valores que tratan de inculcar dentro del box y cuáles son las pautas de convivencia para conseguirlo?
El respeto es lo principal. Nosotros nunca se lo faltamos a nadie y pretendemos reciprocidad. No solo de palabra. El no cuidar materiales y no dejar las herramientas en su lugar, dejando desordenado el box, también lo son. Privilegiamos el trabajo en equipo y la participación. No nos gusta una situación en la cual, por ejemplo, uno terminó el WOD, empieza a guardar las cosas y hay un compañero que está matándose para terminarlo ya que aún no lo pudo hacer. Creemos que es una falta de solidaridad. Somos estrictos con el horario. La clase tiene una hora de duración. No queremos una situación donde uno llegue con bastante demora, cuando ya se hizo la entrada en calor, y se incorpore cuando estemos explicando algo interrumpiendo a quien trata de explicar y aprender. Obviamente hay una lógica tolerancia de diez minutos, porque todos tenemos una vida aparte de esto. Pero lo que principalmente tratamos de inculcar es el respeto hacia todos dentro del box. Y que sean ordenados. Sinceramente, acá asiste gente de entre 30 y 40 años que parecen chicos de 10 años. Esta bueno que lo sean, pero también tienen que aprender las reglas de convivencia que planteamos, que es para todos por igual.
Respecto al entrenamiento para fitness, mencionaste que puede hacerlo hasta tu abuelo… ¿podrías explicar en que se basan al momento de hacer la diferenciación? ¿Cómo distinguen a quien realmente tiene potencial en esto para dar el salto de fitness hacia avanzado?
La diferenciación es más que nada un filtro. Todo aquel que inicie en el box, entra en fitness porque debemos evaluar el estado en el que llega y que puede hacer. Allí se da una programación muy general. Es una preparación física, en donde se da un nivel de pliometría 0 y aspiramos a fortalecer desde el comienzo todo, siendo lo más básico posible. En base a esto, hay gente que por ahí está mucho más capacitada y quiere automáticamente pasar a avanzados. Al tener muchos ejercicios y algunos ser muy técnicos, está en la maduración propia de conocerlos y aprenderlos para trabajarlos con mayor intensidad. Igualmente, depende de uno el pasar a avanzados. Nosotros no tenemos la palabra final. Algunos vienen y nos preguntan cuándo pueden pasar. Lo evaluamos y le damos una respuesta si existe la posibilidad o no. Ahora el que no quiere pasar y quiere seguir en fitness –tenemos muchos así- se queda. No hay ningún problema. Hay gente que solamente quiere moverse un poco y no le interesa meterle mayor intensidad y es respetable. Acá cada uno puede elegir estar en donde quiere, somos muy abiertos en eso. Es cierto que va un poco en contra de la esencia del CrossFit y la autosuperación constante. Pero el desafío es propio. Se trata de que, si vos tenés una programación en fitness y hace mucho estas ahí, vas a exigirte mayor intensidad, terminando los trabajos antes, o preguntando si podés agregar un poco más de carga. En cuanto al potencial para competir, también está en la persona. La constancia lo es todo. Si sos constante, en algún momento vas a tener chances. El que quiere competir puede hacerlo, pero es algo muy distinto porque necesita una preparación muy específica totalmente diferente a la que podemos dar en una clase.
Mencionaste a la alimentación como un pilar fundamental y que se descuida mucho… ¿cómo debe ser la misma para quien entrena diariamente y hasta incluso dos veces por día?
En base a las capacitaciones que hice con gente como Francis Holway o Walter Dzurovcin, la mejor manera es comer lo más sano posible. Cuando me consultan, trato de asesorarlos en que se alimenten con la misma cantidad en proporciones todos los días. En primera medida deberían ver a un deportólogo; sería lo ideal que una persona se encargue específicamente de ellos. Imagínate con la cantidad de clases que tenemos, y la gente que asiste por cada una, nos consultan miles. Lo que nosotros les damos es una visión muy general. Lo que podemos decirles o recomendarles es que coman verduras, frutas, proteínas, carbohidratos en medidas acordes al gasto energético que tengan en el día. Después podemos recomendarles dieta de la zona, dieta paleo, pero siempre tienen que asesorarse, leer, informarse y sacar sus propias conclusiones junto a la recomendación del especialista, que te va a decir lo que tenés que hacer, dependiendo de tu fisonomía.
¿Qué opinión tenés sobre los Crossfit Games, respecto a la exigencia desmedida, los desmayos y los golpes de presión que se ven allí?
Ese es un nivel estrictamente competitivo, aunque no termina siendo saludable. Obviamente que el cuerpo termina pasando factura en todo deporte, pero acá sobrepasa el límite. A pesar de que el CrossFit sea bastante abarcativo, no deja de ser especifico. Ya tenés que empezar a trabajar mucho sobre debilidades, ya que muchas veces éstas te terminan desfavoreciendo. Igualmente, a mí me gusta verlo y creo que si alguien se lo propone puede llegar. Pero obviamente es un trabajo muy exigente. Respecto a la gente que me he cruzado, no hay demasiada predisposición a querer alcanzar una meta como esa. La verdad, que tampoco es tan fácil. Además, pensá que en este país estamos atrasados respecto al tiempo y a nivel competitivo en CrossFit. En Estados Unidos está hace mucho porque se originó allá, nosotros arrancamos bastante después.
¿A quién ves dentro del box con mucho potencial o chances a futuro para competir?
Emi es alguien con muchísimo potencial, pero también la predisposición es algo fundamental. Uno tiene que estar predispuesto para dar el salto de calidad. Si no lo estas, no hay manera de que te vaya bien. Lo hablé con él particularmente. Nosotros a las herramientas se las damos siempre, después que hace con eso ya depende de él. También en su momento tuvimos un equipo numeroso compitiendo y paso lo mismo. Saliendo del CrossFit y yéndonos a la halterofilia, creo que Lucho es alguien sumamente responsable en lo que hace. Es un pibe muy joven y con un futuro muy bueno. Ya con 20 años, en el primer nacional que va, salió subcampeón. Eso denota que tiene muchas posibilidades. Encima hace menos de un año que venimos trabajando. Lo que tiene de bueno, es su constancia y eso se valora mucho, además aprovecha todo lo que le ofreces. Tiene bien arraigada la superación para con él mismo.
Tenés un hijo llamado Valentino, ¿te gustaría que en un futuro haga halterofilia o CrossFit?
Lo dejo ser, siempre y cuando haga algo. Trato de que juegue, pero todavía es muy chico. Tiene solamente 6 años. Pero me encantaría que haga algún entrenamiento referido a pesas o gimnasia deportiva. Mientras tanto, al jugar conmigo, lo voy preparando inconscientemente para cuando este decidido al momento de dar el paso. Creo que todo el mundo debería mandar a sus hijos a gimnasia deportiva o a realizar actividades físicas. Que no sea solamente fútbol como está metido culturalmente acá en Argentina, porque la verdad es que no aporta demasiado.
¿Hay algún otro deporte, además de la halterofilia, que te llame la atención?
Más allá de mí critica al fútbol, no puedo decir que no lo jugué, porque lo hice. De hecho, lo practiqué durante mucho tiempo y hasta jugué en Argentinos Juniors en la camada de “Los Cebollitas”, de número 5. Siempre jugué de mediocampista, pero más que nada por mi capacidad para correr y meter. Un rústico, como Mascherano. La pasaba bien y es un lindo momento de relajación, pero la verdad no aporta demasiado a futuro. En mi experiencia, me aportó más el boxeo en el cual me inculcaron muchos valores que los sigo aprendiendo hoy en día.
¿Cuáles son tus expectativas de cara a futuro?
El proyecto para el año que viene es seguir trabajando con la idea de llegar al nacional. Sé que no tengo mucha experiencia profesionalmente en esto, inclusive es el primer año que estoy federado, y hace dos años que estoy entrenando seriamente. Para mí es como un comienzo todavía. Me cuesta mucho el hecho de entrenar gente y ser entrenado a la vez. Se chocan bastantes cosas y demanda mucho tiempo. Me paso todo el día acá, desde las 7.30 de la mañana hasta las 10 u 11 de la noche. Y pasan los chicos por la puerta y me preguntan, “¿no te cansas de estar todo el día en el box”? y les contestó “la verdad es que me gusta lo que hago, a veces es desgastante, pero es lo que elegí y estoy súper feliz por eso”.
Para culminar, me gustaría que les dejes un mensaje a aquellos que no se aventuraron en el mundo del CrossFit
A quienes no lo conocen, no tengan miedo. Saquen sus propias conclusiones y prueben en cualquier box que tengan cerca. Lo importante es estar en movimiento. Muchos laburan todo el día sentados en trabajos de oficina y después llegan a sus casas y siguen sentadas. Lo que tiene el CrossFit, no es solamente el deporte en sí, sino que también es un ambiente para sociabilizarse y conocer gente nueva, con muchos valores. La disciplina está lejos de ser lo que se ve en YouTube, en documentales de Netflix, o en T.V. Al menos no es lo que nosotros tratamos de inculcar en Atrox. Prueben y decidan en base a ello.

 

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