EL CAMINO DE LA SUERTE

Atrás quedó el equipo de renombre en Chicago: Jimmy Butler, Gibson, Noah y Rose. Mucho más lejos, quedaron los anillos conseguidos por Michael Jordan en la década del 90’. Los Bulls quieren dejar de lado el pasado y aspirar a un futuro prometedor. Por eso, protagonizaron la primera bomba del mercado de la NBA, en vísperas del Draft: Jimmy Butler, jugador franquicia, fue traspasado junto a Patton (pick 16) hacia los Wolves, a cambio de LaVine, Dunn y Markkanen, pick número 7. De estos tres jugadores, ninguno supera los 24 años. Eso denota la mentalidad de la directiva del conjunto de Illinois: rejuvenecer la plantilla, como lo hicieron los Celtics hace tiempo.
Dunn seguramente se encargue de la distribución de pelota y comandará las transiciones, ya que cuenta con la velocidad necesaria para hacerlo. A su vez, es un base con un gran poderío defensivo –en su estadía como novato fue escogido mejor defensor- capaz de proteger el aro tanto de escoltas como aleros. Alternará el armado con Payne, ex jugador de OKC, de solamente 22 años. LaVine, por su parte, será el encargado de sellar el hueco que deja Butler. El bicampeón del concurso de volcadas, no tendrá una tarea fácil ya que viene “consagrado” en cierta medida, tras su paso por Minnesota y esa será una carga más en su espalda. El nuevo diamante de la franquicia, Markkanen, es un jugador que brilló en la segunda división de Finlandia, generando tal impresión que inmediatamente fue llamado a la liga de verano de la NBA. El joven de tan solo 20 años y 2,13 mts, posee un gran tiro externo. De hecho, los especialistas lo comparan con Dirk Nowitzki, por contextura física, capacidad atlética y lanzamiento desde la línea de 3. Un jugador hecho a la medida de la NBA moderna. Un caso similar acoplado a esta premisa, es el de Porzingis en los Knicks.
Hablando de ellos, Justin Holiday retorna al conjunto de Illinois tras jugar todos los encuentros de la temporada regular con New York. Fue otro de los involucrados en el intercambio a Knicks de Rose y Noah, por Robín López, –quien seguirá siendo el pívot titular del equipo- Calderón y Jerian Grant, quien buscará seguir con el legado de su tío, Horace, multicampeón con Bulls. Tras el Draft, el primer indicio del proceso fue la renovación del brasileño Cristiano Felicio, de tan solo 24 años, por 4 años. Otro de los jugadores jóvenes del que mucho se esperaba es Valentine. El héroe de la pasada Summer League jamás pudo explotar su tiro externo, máximo repertorio en su arsenal y nunca logró mejorar su aspecto defensivo, una de sus carencias. Otra de las promesas que se marchó por la puerta de atrás fue Carter-Williams. El novato del año 2014, buscará un nuevo rumbo en Hornets. Recordemos, que fue traspasado a Bulls a cambio de Tony Snell, pilar fundamental en los Bucks que llegaron a Playoffs junto Antetokounmpo y Brogdon. Con el “diario del lunes”, una decisión completamente errónea de los directivos.
Uno de los cuestionamientos principales hacia Paxson y Forman, es si efectivamente era el momento de esta reconstrucción. Más que nada, teniendo en cuenta el 2-0 inicial vs Celtics en primera ronda de Playoffs, por la Conferencia Este. Si bien es cierto que luego los de verde ganaron los subsiguientes partidos hasta eliminarlos 4-2; no es de menospreciar la actuación del conjunto en dicha serie. Otra crítica, es el mismísimo traspaso de Butler, un jugador que le ha dado mucho a la franquicia y tranquilamente el equipo podría haber comenzado la reconstrucción en torno a él. Aunque quizá, no hubieran recibido la calidad de jugadores jóvenes en este trade. Por último, y en contraposición a la renovación, fue la venta del pick 38 a Warriors. Jordan Bell, jugador desarrollado en la NCAA, con la camiseta de Oregon, fue comprado por Golden State a 3,5 millones de dólares, el máximo permitido para gastar. Una cifra extraordinaria e insólita, teniendo en cuenta que el jugador fue una elección de segunda ronda en el Draft. El alero –devenido en ala-pívot por su 2,05mts- será un recambio interesante para GSW teniendo en cuenta su verticalidad y poderío defensivo, premisa insoslayable del conjunto de Kerr.
Con las renovaciones de los veteranos Mirotic y Wade, el equipo se alimentará de su madurez para ir en camino hacia la reconstrucción, con los “basquetbolistas sub25” nombrados anteriormente. Ellos le aportarán la experiencia necesaria para tomar decisiones y renacer de la misma manera que lo hicieron los Celtics tras el fin de era en la temporada 2013. Allí los últimos campeones Garnett, Allen, Terry y Rondo emigraron a cambio de varios pick de draft, con el objetivo de rearmar el plantel a partir de su joven jugador franquicia, Marcus Smart. A su vez, hay que agregar a Bradley, Crowder y la llegada de Isaiah Thomas, quien a la postre terminó emergiendo como el jugador emblema que es en la actualidad.
Por esto la forma en la cual estructure el equipo Hoiberg será un factor trascendental, como así también las siguientes incorporaciones del equipo. Tendrá la difícil tarea de sortear las adversidades que ya esquivó con creces Stevens en los Celtics, y sufrir derrotas que darán que hablar para una franquicia con historia. Los Bulls difícilmente lleguen a luchar por un lugar en Playoffs, aunque con la decadencia de la Conferencia Este, todo puede pasar. Pero lo único que buscarán con esta reconstrucción, es el camino de la suerte.

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