EL RENACER DEL FUNEBRERO

Una tarde gris y lluviosa en pleno invierno, excusa ideal para quedarse dentro del hogar y escaparle al frío para realizar actividades junto a la familia. Algunos preferirán charla y mates de por medio. Otros, mirar series, películas o bien, ver el bendito fútbol del domingo. Todos ellos, disfrutando de la calidez de la vivienda. Pero varios, desestimaron el clima y se presentaron en San Martin al Estadio de Chacarita Jrs. con la esperanza de ver la resurrección de un viejo conocido.
El Tricolor se jugaba el ascenso ante Argentinos, quien ya había subido a la máxima categoría fechas atrás. Paralelamente, Brown hacía lo propio vs Boca Unidos. Dos puntos debajo de Chaca, el conjunto de Puerto Madryn necesitaba ganar obligadamente y esperar un resultado favorable, ya sea para un desempate o una clasificación directa. Pero no pudo convertir en los 90’ y quedó en la puerta. Es meritoria la campaña de los dirigidos por Esmerado. Queda el sabor agridulce de haberse caído en el sprint final, en donde Chacarita pisó fuerte el acelerador, estando siete puntos detrás del segundo. Por eso se llegó a esta apasionante definición de la B Nacional (no pudo festejar en Mataderos vs Chicago), en la cual solo uno podía salir victorioso. Y fue el Funebrero.
Muchos pensaron que el cotejo sería un mero “trámite”, ya que el conjunto de la Paternal, al estar ascendido, no tenía nada por perder y jugaría por el compromiso del calendario. Lejos de eso, y demostrando profesionalismo como siempre debe ser, fue amplio dominador en el primer tiempo y comenzó ganando con gol de Cabrera, aprovechando un error defensivo. Pero cuando el descanso se avecinaba, una falta en el área visitante hizo que Pompei pite penal y Salinas, desde los doce pasos, metió un zurdazo formidable –como su campaña goleadora, con 31 en la temporada-, imposible de atajar para el arquero del Bicho. Así se irían al entretiempo y culminarían el partido, con más nerviosismo que el buen fútbol que nos regalaron los máximos exponentes de la B Nacional. Ambos, rompieron un paradigma y la creencia de que en el Ascenso no se puede tratar bien al balón. Quienes jugaron mejor y tuvieron una sólida idea futbolística, a la postre, tuvieron su recompensa. Como lo había vaticinado el Gringo, en el primer enfrentamiento entre ambos. La pelota no miente y el buen fútbol, se fundió en el abrazo entre Heinze y Coyette.

 

Dos técnicos que revolucionaron la Segunda División. Uno ya popular por su pasado como futbolista en la selección y equipos mundialmente reconocidos. El otro, de bajo perfil, pero con sus pergaminos: campeón con Pekerman en el Mundial sub20 de Qatar 95’. De hecho, marcó tanto en los Cuartos, como en Semifinales vs España en dicha competición. Se ve que el alumno, aprendió bastante del “Profe”. No solo en cuanto al concepto táctico, sino en la disciplina. Coyette además de otorgarle identidad futbolística al equipo, también peleó por el salario de cada uno. A mediados de mayo, el entrenador confrontó a los directivos y les exigió cumplir con la deuda desde febrero en los sueldos de los jugadores. En este marco, amagó con renunciar por la poca seriedad de la Comisión Directiva, sumado a los inconvenientes de infraestructura para viajar por el interior del país. Una clara muestra de personalidad y una forma de marcar la cancha por parte del DT, quien finalmente, obtuvo su gratificación.
Pareciera que, para el pueblo Tricolor, si no hay sufrimiento no vale. Tras quedarse en las puertas el año anterior –con el formato de ascenso único, el privilegiado fue Talleres- el 2017 le devolvió una alegría. Aunque tuvo que padecer hasta el final. Inclusive, en el mismo partido definitorio, después del gol de Cabrera. En esos siete años sin decir presente en Primera, también debió sobrellevar un descenso a la B Metropolitana. La desolación parecía no tener fin, hasta el 30 de julio de 2017. Los corazones de los hinchas vivieron revoluciones inimaginables. Gargantas irritadas al grito de “¡Chaca es de Primera!”; un lugar que le era esquivo, pero para nada desconocido. Vuelve a la élite del fútbol argentino de la mano de Coyette y junto al “Semillero del Mundo”. Indudablemente, la felicidad durará toda la semana en San Martin y no les costará en absoluto arrancar este lunes, tras haber presenciado, el renacer del Funebrero.

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