¿QUIÉN ES EL MEJOR TENISTA ARGENTINO?

Recientemente culminó el US Open de 2017 con otra actuación memorable, casi histórica, de Juan Martín del Potro, quien ya acumula varias en su tumultuosa carrera. Llegaba lleno de dudas y terminó yéndose lleno de gloria, habiendo adquirido un enorme nivel de juego a medida que avanzaba el torneo. Se lo vio pegar el revés como nunca desde que volvió de su lesión en la muñeca izquierda, como si proyectáramos en nuestra cabeza al JM de 2009, que se cansó de ganarles a todos.
En este certamen tuvo dos partidos que provocaron un aumento de grandeza en su imagen, que sigue creciendo y creciendo a lo largo de los años. El partido de octavos de final con Dominic Thiem, al que salió a jugarlo con un fuerte estado gripal, le permitió lograr la heroica como lo hizo ante Marin Cilic en la final de la Copa Davis, cuando remontó un 0-2 en sets para terminar ganando el encuentro.  El otro, el de cuartos de final contra el mejor de todos los tiempos, Roger Federer, fue muy emotivo. Sobre todo en el tie-break del 3er set, cuando a los 20.000 espectadores del techado Arthur Ashe se les escuchaba las palpitaciones del corazón desde el televisor. Terminó siendo victoria épica del argentino, el único que es capaz de ganarle a Roger en las gradas, de amenazarle el puesto N°1 del tenista más querido del circuito. Fue su pase a semifinales, donde sería su último partido después de caer con un Rafael Nadal inefable.
En el preciso instante que Juan Martín perdió su último punto, me puse a pensar todo lo que había logrado a pesar de las enormes adversidades que tuvo que afrontar a lo largo de su carrera, de cómo esas adversidades engrandecen su figura, su tenis y su carisma que lo hacen ser comparado incluso con Guillermo Vilas, para muchos, el mejor tenista de la historia nacional. Sin embargo, ¿es realmente así?

 

Aunque los resultados verídicos y tangibles son lo más importante para clasificar la grandeza de un deportista, a veces no es lo que los termina por colocar en el podio. La percepción de magnificencia de cada uno es muy subjetiva, depende de cómo esa persona penetra en la mente del espectador o seguidor, no es suficiente solo con ver los trofeos que adquiere el deportista.
Dicho esto, metámonos de lleno en la pregunta que acá nos compete: ¿Quién es el mejor tenista de la historia argentina? Guillermo Vilas prácticamente hizo descubrir el tenis en el país. Aunque hubo grandes nombres en el deporte, como Norma Baylon y Enrique Morea, antes de los 70’ se decía que el tenis era un deporte “para maricones”. Fue Vilas quien nos hizo cambiar radicalmente ese pensamiento, logrando que más de 3 millones de personas se anotaran en clases de tenis a principios de los 80’. Ciertamente, es difícil no inspirarse o motivarse por una persona que ganó cuatro Grand Slams (Roland Garros y US Open en 1977, Abierto de Australia en 1978 y 1979), 62 títulos en toda su carrera y un record de 16 títulos en un año en 1977, record que hasta hoy en día sigue vigente. Sin discusión, es uno de los más grandes de la historia mundial del deporte blanco.
Juan Martín del Potro, en cuanto a resultados, está segundo en la tabla: 19 títulos, 1 GS (Us Open 2009), dos medallas olímpicas y 1 Copa Davis. Uno podría pensar que está lejos de alcanzar a Guillermo, pero lo que más se le destacó a “Delpo” es la manera que sacrificó su cuerpo cuando disputaba un torneo en el cual representaba al país más que a sí mismo. Fue la incuestionable llave para lograr nuestra primera Copa Davis, la que ni Vilas pudo conseguir, cuando perdió la final de 1981 contra EE.UU en Cincinnati, un equipo que contaba con los monstruos de John McEnroe y Roscoe Tanner. También se podría hablar de las medallas olímpicas, pero en ese caso sería injusto para Vilas por no tener oportunidad para conseguirlas, ya que el tenis olímpico estuvo ausente desde 1924 hasta 1988, cuando Gabriela Sabatini logro la presea plateada en Seúl.
Con todos los datos sobre la mesa, la opinión está servida. Uno fue el fundador del tenis en la Argentina y el más exitoso. El otro es el talentoso pero desafortunado que supo exprimir cada gota de energía por su país, el que es querido por todos dentro y fuera de la cancha y el que no para de reinventarse. Ambos han conseguido triunfar en el turbulento sistema del circuito del tenis y han inmortalizado sus nombres en los torneos más prestigiosos. ¿Quién es el mejor? Solo el tiempo lo dirá.

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