SE HABLA EN LA BOCA

Llegó la semana definitiva. La que nos  despejará las dudas –recordemos que el 10/10 se define- de sí clasificamos o no al Mundial de Rusia 2018. Pocas veces en la historia, Argentina estuvo tan comprometida al momento de llegar a la máxima competición de selecciones. Y una vez, lo vimos desde afuera. Cuando Perú nos eliminó en el 69’ y en la mismísima Bombonera, el Mundial de México 70’ lo miramos por TV. Paradoja del destino, 16 años después, fuimos campeones en el mismo suelo, “de la mano” y comandado por la zurda majestuosa de Maradona. Es cierto eso que dicen de que el fútbol siempre, pero siempre, da revancha.
Otra vez, el antagonista vuelve a ser Perú. Rival directo en estas Eliminatorias, ya que posee la misma cantidad de puntos que Argentina, aunque con mejor diferencia de gol. Como en el 69’, intentarán lograr la hazaña y destrozar los sueños albicelestes. Por su parte, Sampaoli y compañía buscarán repetir la proeza –vista de reojo por muchos y llena de suspicacias- del Mundial 78’. O aún más reciente: ver quién se calza mejor el traje de “San Palermo”. Allá por 2009, Maradona enviaba al campo al Titán, jugándose todas las cartas, para que aproveche su olfato goleador y le de la victoria que nos clasificó a Sudáfrica. Ante el mismo rival pero en diferente estadio, el disfraz de salvador está a la espera. Por las dudas, el actual 9 de Boca fue convocado.
Más allá del repaso cronológico, ahora la historia es otra. La calculadora en mano está desde septiembre y aquel fatídico empate ante Venezuela todavía nos revuela. Seis puntos por jugar. Ganarle a tal y que no gane éste o el otro. Lo verídico es lo siguiente: Perú acá y Ecuador allá.  Lo positivo es que Argentina depende de sí mismo, por el momento. Porque si obtiene el triunfo en los dos cotejos, se asegura ir directamente a Rusia. Pero no hay que adelantarnos. Lo pronto es el seleccionado comandado por Gareca. Un rival difícil de sortear. Más allá de no contar con dos de sus figuras por suspensión –Carrillo y Cueva-, el conjunto incaico es un contrincante siempre complejo. Paolo Guerrero afirmó en los medios que los dos encuentros que prosiguen son “los partidos de su vida”. Así se vive desde el otro lado. Un partido a todo o nada. La gloria o la desazón. El Mundial vivido en carne propia o verlo por streaming.

 

El domingo por la noche, Sampaoli completó la lista de convocados del medio local. Gago, Benedetto, Acosta, Casco, Pablo y Enzo Pérez se acoplan a los del exterior. Con esta nómina, el DT deja entrever que todavía apuesta por la línea de 3 en el fondo. Uno supone que las fijas serán Mercado y Otamendi. El tercero, una incógnita. Por lo expuesto, quien complete la zaga debe ser un defensor rápido. Pezzella o Mammana cumplen con ese requisito. Tal vez el entrenador se incline por Mascherano de líbero y los dos restantes como stopper. En el mediocampo lo preciso es Gago. El 5 de Boca fue el mejor socio de Messi en Brasil 2014 –a nivel estadístico, el que más pases le dio- y Jorge intentará reactivar esa sociedad. Pablo Pérez debería ser aprovechado por el hecho de conocerse y entenderse con Fernando y explotar las mismas virtudes que en el Xeneize. Banega podría completar el triangulo del medio, para ayudar en la creación de juego y no obligar a que el crack del Barcelona retroceda hasta el mediocampo para comandar un ataque. Con estas tres variantes, la gestación no sería un problema. ¿El riesgo? Ninguno se caracteriza por la marca. Por la banda izquierda, Di Maria para el técnico es intocable. Aunque Acuña cumplió con creces por su ida y vuelta y sacrificio al momento de marcar. Ante Uruguay jugó condicionado por su perfil. Contra Venezuela, ingresando desde el banco, fue el mejor. La disyuntiva es interesante. Aunque apostaría por Huevo y dejaría para la segunda mitad, con más espacios, a Fideo. Por el costado derecho, opciones sobran: Rigoni, Enzo Pérez y Laucha Acosta. Cualquiera  cumple a la perfección el rol de número 8, sin embargo, explotaría al ex Independiente por ser ambidiestro y no darle referencia a la defensa respecto a su perfil. Messi es el único indiscutido. Y como 9, Benedetto tendría que ir de la partida. Conoce la cancha, juega bien de espaldas, toca de primera –lo que necesita Lionel-, pica al espacio y tiene buen remate exterior. Esos condimentos lo elevan por encima de Icardi y por ende, no sería descabellado apostar por el delantero Xeneize y porque no, repetir la historia de “San Palermo”.
Independientemente de cualquier análisis previo, los cuestionamientos a la lista de convocados, la formación, la táctica, los nombres que sean de la partida, el estadio o cualquier otra crítica, el momento de la verdad será el 5 de octubre, en la Bombonera. Todo será inverosímil cuando la pelota comience a rodar y los corazones de argentinos y peruanos eleven sus pulsaciones al máximo. Toda habladuría, deberá ser dejada en el olvido. El jueves por la noche, con la pelota al ras del césped, se habla en la Boca.

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